Mi Embarazo

Hola majos, hoy traigo una entrada bastante personal y maternal.

Algunas me habéis preguntado como fue mi experiencia durante el embarazo, y tenía ganas de poder contarlo abiertamente aunque no suelo hablar mucho de este tema, quizá sea debido a mi bajo instinto maternal… Suena fuerte pero es así.

Quien bien me conoce, como mi familia y amigos saben que jamás he tenido instinto maternal, nunca me habían gustado los niños como tal, no me emocionaba con bebes como otras chicas y ni siquiera me había planteado nunca ser madre.

Desde bien pequeña, cuando me explicaron como veníamos al mundo, mi impresión fue tal, que algo dentro de mi se quebró y juré que nada ni nadie saldrí­a por ahí (mi chichi, o pepitilla como le llamaba entonces…)  

Sólo pensar en ello me ponía el cuerpo malo, que una personita se creaba ahí ­ dentro y luego tení­a que salir por ese orificio tan chiquito, era impensable! Miedo y pánico me daba…si fuera por mi se acabaría la humanidad, decí­a…( que ignorante era!)

Crecí y crecí­ y la idea se fue aparcando hasta olvidarme por completo de esa opción …

Y Claro que me había enamorado en otras ocasiones, pero por mucho que ame, las ganas de tener hijos seguian sin estar presentes…

Hasta el día que conocí a Dani y sentí­ que nuestra relación era tan mágica que podrí­a hacer cualquier cosa por el…. Y se abrió  una pequeña brecha que iluminó el camino tenebroso que era para mi la maternidad.

El día clave fue una tarde de agosto, muy calurosa e ibicenca en la que el amor se nos fue de las manos y sin planear nada creció dentro de mí el amor más puro que nunca me había podido imaginar.

A las pocas semanas me tení­a que venir el dichoso periodo, soy como un reloj, pero esa vez sonó una alarma distinta…

Ufff que ansiedad, que miedo y que coño! qué alegrí­a al mismo tiempo… sentí­a y Siento tanto amor por mi “marido” que sólo pensar en un nuevo ser pequeñito  igual que el correteando por ahí ­, me embriagaba la idea, me daba una seguridad abismal querer formar una familia a su lado…

Después de que se calmaran ciertas dudas nos decimos y se lo contamos al mundo…

Mi madre flipo, mi hermana flipo y mis amigos fliparon, por parte de Dani también fliparon todos pero no dudaron en apoyarnos en todo lo necesario.

Y ahí ­ empezaba nuestra aventura como papás…


Hablo por mu cuando digo que la tranquilidad que tenía y la seguridad desaparecieron a las pocas semanas que empecé a sentir los síntomas .. por que Dani es el rey de paciencia infinita y me tolero de todo y mas para que tuviera un embarazo tranquilo y de lo mas relajado…

Pero yo fui mi peor enemiga, la que mas se castigaba por todo con cada subida y bajada de hormonas, con un súper poder olfativo que me cambiaba el humor y el sabor de mis platos favoritos… Ganas de todo y de nada al mismo tiempo, con la vejiga del tamaño de una canica y con ganas de llorar por cada injusticia del mundo, siempre he sido muy empática (defensora de causas pobres como decía mi madre, pero es que ahora lloro con los anuncios joder!)


Gane 27 kilos, 20 de puro líquido , de 60 kg me puse en 87, Dani solo pesaba 5 kilos mas entonces, imaginad como me sentí­a de gigante, desde el quinto mes ya no podí­a ponerme bien los calcetines y lo de depilarme ya ni te cuento que odisea…

Los tobillos finos no existí­an para mí­, pulsabas con el dedo y se quedaba en forma de donuts por unos minutos, era muy heavy!

Tení­a ganas de “pollo allast” todo el rato, creo que pude comerme 1000, con sus patatas y alioli…

Andaba 10 metros y me faltaba el aliento, todo por dentro me oprimí­a mi ser, el roce de los muslos lo lleve muy mal, para variar jajaja… y las noches se hacían eternas.

Los casi nueve meses y una semana que Jon estuvo en mi interior fui un mar de dudas, y una loca paranoica y tambien un poco exagerada… Jejej


Nunca había leído cosas de madres ni sabí­a de que iba esto de los embarazos… Una cateta total de la maternidad!

Pues cada día las búsquedas de mi google eran mas concretas, lo que más me preocupaba además por supuesto de que tuviera salud, eran como serían las dichosas contracciones y como iba a salir de mí­… El pánico  se aferraba a mi en cada experiencia leída, me saturaba con cada historia y no podía pensar con claridad… A mi santo Dani le tenía loco…

Tenía días buenos en los que me sentí­a esperanzada por una fuerza superior, pero mis hormonas ya estaban de vuelta otra vez.

Cuando más se acercaba la fecha más nerviosa estaba, no había quien parara a mi cabeza.

Jon se retraso una semana…y pensé que iba a morir, pero llego el día y todo cambió …

La mañana del martes 10 de Junio me desperté sofocada, tenía a unas leves ondas de energí­a que salía de mi interior hacia la zona de los riñones  y de los ovarios, y le dije a Dani…

-Hoy si que si, ya viene grrrrrr…(vamos! vamos! vamos!)

Tenía cita en monitores esa misma mañana, y allí­ que nos fuimos… Al conectarme a la maquineta las contracciones ya eran de parto y me pasaron al doctor, pero no habí­a dilatado nada y nos mandaron a esperar a casa…

Durante todo el día tuve contracciones cada 4 min, nada que no se pudiese soportar ( me sentía feliz, no era tan malo como me lo había imaginado, puedo aguantar bien, me dije)

La emoción  de saber que ya era la hora de verle la cara a nuestro bebé, me tenía en una nube…

A eso de las 5 de la tarde las contracciones se hicieron mas cortas y volvimos al Hospital… seguí­a sin dilatar nada, ni un solo centímetro…que bajón ! Nos acomodaron en una sala de parto y a esperar…

Las horas en el Hospital se hicieron muy largas, mi cuerpo iba a su rollo y Jon parecí­a estar muy agustito dentro, no tenía muchas ganas de dejar su espacio vital…

No pudimos dormir nada esa noche, y al día siguiente seguíamos igual, en el paritorio sin parir…Ma s cansados que después de un festival…

A eso de las 12 de la mañana de Miércoles 11 de Junio un alma generosa insistió en ponerme la epidural, que aunque no habí­a dilatado como para tal , fue lo mejor que me pudo pasar, conseguí­ dormir unas cuantas horas y coger fuerzas…

Seguían pasando las horas, más de 30 con contracciones y ya no querí­amos esperar más.

Hablamos con los médicos para que nos dieran mas opciones, ya que la bolsa se rompió e iba perdiendo liquido amniótico cada dos por tres, y eso podí­a perjudicar a nuestro bebé, si os digo la verdad nos sentimos muy indefensos, el trato estuvo “bien” pero sin duda podrí­a haber sido mejor…

La opción  que nos quedaba era la cesárea , ya que seguía sin dilatar ( ya lo decía yo, de ahí no sale nada y así fue)

En un instante todo el proceso se aceleró , llegaron médico  por doquier, y los anestesistas tambien, el pinchazo de la epidural no me dolió  lo mas mínimo , pero también tenía bastante miedito por ello, que raro jejej)

Lo que no me gusto nada es que me separaran de mi marido al meterme en la sala de operaciones, me sentí­ sola y asustada, mi cuerpo desnudo sentí­a el frí­o acero, el corazón  me salía del pecho como en los dibujos animados, la piel erizada anunciaba la llegada y el olor cuando usaron el laser, es algo que jamás olvidaré …

A los pocos segundos escuche su llanto, entre el tic tac del reloj que marcaba las 20:05h y algo en mi nació al instante…

Ayyyy dios mío cuanto amor! que pequeño y llorón , arrugadito y lleno de mi interior, me lo acercaron al pecho y pude sentir su ser latidos, que distinto era ya todo…

Se lo llevaron ante mí mientras me acaban las suturas y se me pasaba un poco la anestesia, no querí­a estar lejos de el, no entendí­a por que no me dejaban a mi bebé conmigo..

Después de un par de horas absurdas de espera me llevaron a la habitación y ya allí ­ reunida la familia lo trajeron de vuelta…

Que bonito era! Que felicidad mas absoluta… Con 3’600 kg y 51 cm nuestro Jon ya estaba entre nosotros…

Ver la cara de Dani y de nuestros seres queridos al verle, me lleno el alma, todos los miedos desaparecieron y un instinto de protección y amor incondicional me acompañan desde entonces. Ahora comprendo mejor a mi Mamá maravillosa!!

Sigo siendo la misma persona que era antes de tener a mi bebe, no he vuelto a leer nada referente a bebes o como cuidarlos, se como hacer todo sin pensarlo, me sale natural amarle y querer mostrarle la vida tal cual es, con una familia que se desvive por el a cada instante. Es el motor que da vida a nuestros días y todavía lloro y llorare solo por verle feliz…

La aventura realmente acababa de empezar… y nosotros estamos preparados!

MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LEERME!! 

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2 comments

  • Elisa 19 mayo, 2016   Reply →

    Nena, que delicia leerte. Saber que todas, con nuestros más y nuestros menos, hemos tenido un embarazo terrenal, nada de ilusiones de película americana.
    Siento que tuvieses a tu pequeño Jon sola en el quirófano. A mí me pasó lo mismo, noté el quirófano frío, lleno de gente, pero vacío para mí. Es una lástima que no dejen que el bebé se quede con su mamá mientras la cosen.

    Una vez más, gracias por compartir.

    Besos. Eli

    • nenavonflow 20 mayo, 2016   Reply →

      Gracias Eli!Pues si la verdad que Es una lastima que nos quiten ese momento tan especial… un besazo enorme!! <3

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